La actriz Magdalena Müller habló públicamente sobre episodios de acoso escolar que marcaron parte de su infancia. En una entrevista con La Cuarta, la intérprete recordó que las situaciones ocurrieron cuando cursaba 4° o 5° básico, y que en esos años recibió insultos por parte de compañeras del colegio.
"En el colegio me hicieron bullying, como en 4° o 5° básico... Siempre el bullying vino de las mujeres. Me decían unas cosas bien horrorosas, en papelitos, y me lo dejaban en la mochila: 'Maraca'", dijo Müller a La Cuarta.
Según su relato, muchos de los términos ofensivos ni siquiera tenían significado para ella en ese momento, ya que tenía alrededor de ocho años. También explicó que en su entorno familiar y social —con un hermano y varios primos hombres— sus amistades tendían a ser mayoritariamente masculinas, una circunstancia que, dijo, pudo haber contribuido a las incomprensiones con sus compañeras.
Cómo vivió la infancia y qué cambió
Müller detalló que, pese a los episodios de acoso, mantenía actividades fuera del colegio que le daban contención: mencionó su pasión por la danza y que asistía diariamente a clases de ballet. Relató que, con el paso de los años, la situación cambió y esos episodios dejaron de repetirse.
"Y yo tenía ocho años, ni sabía lo que era, jaja", añadió la actriz al recordar su reacción ante los insultos en esa etapa.
- Grados afectados: 4° y 5° básico, según su testimonio.
- Edad aproximada en los hechos: ocho años.
- Fin de los episodios: menciona que hacia 7° u 8° básico dejaron de ocurrir.
| Momento | Relato de Müller |
|---|---|
| 4°–5° básico | Recibió insultos y mensajes ofensivos que le dejaban en la mochila. |
| Edad | Alrededor de ocho años, sin plena comprensión de lo que significaban algunos insultos. |
| 7°–8° básico | Los episodios cesaron, según su relato. |
La conversación con La Cuarta también incluyó comentarios sobre su círculo familiar y social en la infancia, donde destacó la cercanía con hombres de su entorno —hermano y primos— y con compañeros varones en el colegio.
El testimonio de Müller se suma a un conjunto de declaraciones de figuras públicas que han contado experiencias de acoso escolar, aportando una perspectiva personal sobre cómo esos episodios se viven y cómo pueden resolverse con el tiempo. En su caso, la actriz relató que las agresiones se detuvieron al avanzar cursos, y destacó la presencia de actividades externas, como el ballet, que formaron parte de su vida durante ese periodo.